
LOS BESOS.
Después de los besos
siempre llegan las dudas;
después de las estrellas
un nuevo sol.
Y se q me aclaraste
q no era bueno engancharse,
se q me recalcaste
q los besos solo besos son.
Pero lo q no me dura
siempre fue lo q mas me cautivo,
nunca tuve dudas
de q los besos traen confusión.
La noche siempre se presta
a la peligrosa tentación,
y nosotros tan predecibles,
nos prestamos al juego de la seducción.
No, no me pidas q siga mi vida
y olvide lo q esa noche pasó.
No me pidas q no te pida
q me beses hoy.
Es tan fácil ser hipócritas unas horas
y negar q el q galopa rápido no es el corazón…
es tan difícil mentirme a mi mismo
y decir q lo q siento no es amor.
Y ahora q hago con los besos tuyos q me niego
por el simple miedo a enamorarme amor…
ese miedo q me excita y me frena;
q me inquieta y me altera, corazón.
Me decís q me queres,
pero q queres q no te quiera a vos;
como puedo entenderte,
sino te entendes vos.
Todos sabemos q desde remotos tiempos
la noche ha sido para el engaño
el lugar perfecto…
¿Y como no engañarme yo?
Como decirte q los besos
no es solo mi boca con tus labios;
q no es solo el roce de las lenguas,
q mis besos van más allá de la experiencia.
La noche siempre se ha prestado
para ser el escenario del amor,
y nosotros tan improvisados,
nos prestamos y desatamos la pasión.
La pasión son solo llamas
q se apagan con los cuerpos,
y a los cuerpos se los llama
cuando existe la sed de los besos.
Así q no me pidas q no me enganche,
q sigamos como hasta hoy,
si yo se q al mirarte
aun siento en mi boca tu sabor.
BRUNO E. DIAZ 23-10-07
Después de los besos
siempre llegan las dudas;
después de las estrellas
un nuevo sol.
Y se q me aclaraste
q no era bueno engancharse,
se q me recalcaste
q los besos solo besos son.
Pero lo q no me dura
siempre fue lo q mas me cautivo,
nunca tuve dudas
de q los besos traen confusión.
La noche siempre se presta
a la peligrosa tentación,
y nosotros tan predecibles,
nos prestamos al juego de la seducción.
No, no me pidas q siga mi vida
y olvide lo q esa noche pasó.
No me pidas q no te pida
q me beses hoy.
Es tan fácil ser hipócritas unas horas
y negar q el q galopa rápido no es el corazón…
es tan difícil mentirme a mi mismo
y decir q lo q siento no es amor.
Y ahora q hago con los besos tuyos q me niego
por el simple miedo a enamorarme amor…
ese miedo q me excita y me frena;
q me inquieta y me altera, corazón.
Me decís q me queres,
pero q queres q no te quiera a vos;
como puedo entenderte,
sino te entendes vos.
Todos sabemos q desde remotos tiempos
la noche ha sido para el engaño
el lugar perfecto…
¿Y como no engañarme yo?
Como decirte q los besos
no es solo mi boca con tus labios;
q no es solo el roce de las lenguas,
q mis besos van más allá de la experiencia.
La noche siempre se ha prestado
para ser el escenario del amor,
y nosotros tan improvisados,
nos prestamos y desatamos la pasión.
La pasión son solo llamas
q se apagan con los cuerpos,
y a los cuerpos se los llama
cuando existe la sed de los besos.
Así q no me pidas q no me enganche,
q sigamos como hasta hoy,
si yo se q al mirarte
aun siento en mi boca tu sabor.
BRUNO E. DIAZ 23-10-07


